
El nuevo ciclo del mercado inmobiliario, al igual que otros, necesita adquirir renovadas estrategias comerciales. Las compañías apuestan por las emociones para liderar un cambio tanto en su imagen publicitaria como en sus campañas de marketing. «Deja de Soñar y Empieza a Creer» o «I Love Sanse» son ejemplos de eslóganes que protagonizan algunas de las campañas puestas en marcha. Una vez más las emociones renuevan los conceptos más ambiguos del marketing marcando valores afectivos y razones de pertenencia frente a otras políticas utilizadas en el mundo inmobiliario. Nuevamente las emociones bombardean un sector de manera exitosa.
